Así son los pisos de estudiante en Holanda

Da igual si te vas de Erasmus o si tienes curiosidad, los pisos de estudiante en Holanda no son como te esperas

Esta lista está basada en las dos semanas que pasé en el verano del 2015 en Groningen gracias al programa Summer University. Eramos unos 20 estudiantes de intercambio que nos alojábamos en pisos de estudiante o residencias de estudiantes locales. La verdad que nos lo pasamos muy bien y conocí a gente interesante, pero no estamos aquí para hablar de eso.

Cuando hablamos de nuestras amigas y amigos al norte de los pirineos no podemos evitar pensar que son mejores que nosotros en casi todo. Los holandeses no son una excepción, son altos, rubios, tiene dinero, una tasa de paro muy baja y su rey se desplaza en bicicleta. Siguiendo esta lógica es normal esperar que los pisos de estudiante den mil vueltas a los del “sur”. Nada más lejos de la realidad. He aquí una lista de curiosidades sobre los pisos de estudiante en Holanda.

1. No limpian

Así es, no limpian. Nada. Diciéndolo de otra manera: son bastante guarros. Visité a un amigo en su piso y me dijo que su anfitrión le había dicho que había limpiado la cocina ese mismo día con la ayuda de su novia. Cuando vi la cocina pensé que le había tomado el pelo. Para ponerlo muy claro: estaba peor que mi piso en época de exámenes. Antes de que os asusteis, la chica que me alojaba era más ordenada y su cuarto estaba muy limpio (bastante más que el mio).

2. Las escaleras son completamente verticales

Lo primero que pensé al llegar fue: ¿tengo que que subir esto borracha? Y es que no estoy exagerando, hay que ser spiderman para subir eso. Lo peor es que en mi caso tenía que escalar tres escaleras de estas. Para llegar a la puerta principal de la casa tenía que trepar unas de cemento para, una vez dentro, tener que subir otras (estas enmoquetadas) para llegar a lo que era la casa. Y si quería ducharme o lavarme los dientes tenía que subir un piso más. No hace falta decir que volviendo de fiesta la higiene personal no era algo importante.

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Es como hacer descenso de cañones pero en la comodidad de tu casa.

La explicación que me dieron para justificar este tipo de construcción que debería ser ilegal es que, al ser Holanda un país muy densamente poblado, el precio del terreno era muy caro. Por esta razón, construían las escaleras en el menor espacio posible.

3. No tienen salón

Esto la verdad no es tan raro, he conocido mucha gente que opta por poner una habitación en el salón para ahorrar dinero. La diferencia es que lo Holandeses no se relacionan con sus compañeros de piso. Ha veces coinciden en la cocina y son cordiales entre ellos, pero no me dio la impresión de que fueran amigos. Nada de comentar las estupideces que le han ocurrido durante el día o cotillear. Cinco o seis extraños que viven en un misma casa.

4. Tienen su propia nevera y vajilla en sus habitaciones

Después del punto tres quizá no sea una sorpresa. Cada uno tienen una mini-nevera en su habitación, cosa que me pareció muy extraña, ya que yo siempre he hecho la compra compartida con mis compañeras de piso. Todavía más extraño fue ver a mi anfitriona sacar platos y cubiertos de un armario que tenía en su habitación. Tampoco tenía una mesa donde sentarse a comer, así que comíamos en el sofá de su habitación. Muy familiar todo oye.

5. Tienen lavabo en las habitaciones

No todas la habitaciones tienen un lavabo en los pisos de estudiante en Holanda, pero parece ser bastante habitual. Entrar en un habitación y encontrarte un fregadero pegado a la pared la verdad que se hace un poco raro. Nunca entendí su función ni me la explicó nadie. Supongo que será para evitar esas escaleras infernales.

6. No reciclan

En los pisos de estudiante en Holanda no se recicla, hay un solo cubo lleno hasta el tope de basura. Siempre pensamos que en el norte de Europa son mucho más civilizados y que cosas tan banales como el reciclaje las tienen más que superadas. Pues resulta que mientras mi abuela recicla todo lo que puede hay universitarios Holandeses que no son capaces de separar plásticos y papeles. Fue una gran decepción ver lo poco que les importa el tema.

7. Hay cosas que no están donde deberían

Supongo que el título no está demasiado, pero ahora lo explico. Unos amigos se alojaban en una residencia de estudiantes cerca de mi casa. Un día que fui a buscarlos me hicieron un tour por su habitación. La sorpresa vino cuando me enseñaron en baño. Había un microondas y un hornillo en el baño, justo en frente de la ducha y el retrete. Y esto la residencia “elegante”. Hay otra en las afueras de la ciudad en la que se alojaban dos amigas y sus historias eran bastante peores.

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